Cuatro discos y una IP demasiado cargada.


Esta semana fue pródiga en nuevos discos para escuchar y decidimos juntar a nuestras melodías favoritas en un fin de semana. O sea, podríamos haber tenido material para cuatro días en la semana, pero está bueno que sientan esa linda sensación de tener mucha música en sus oídos de una vez.
Imaginemos entonces una pelea de estados de ánimo para este fin de semana. De un lado del cuadrilátero la urgencia de pasarla arriba en un fogón lleno de guitarras y falsetes que emana de lo nuevo de The New Pornographers y The Black Keys. Del otro la dominguera melancolía elegante que siempre representan The National y Band of Horses. Por cual vas a empezar?


Crash Years - The New Pornographers


Al supergrupo canadiense pareciera no pesarle para nada tener que superar la factura de sus discos anteriores y los pergaminos de sus integrantes. Crash Years es el mejor ejemplo. Se nota que cuando la grabaron abrieron sus mochilas musicales y jugaron como chicos en el piso con toda las canciones que escucharon en su vida.




Everlasting Light - The Black Keys


Black Keys no mide tanto en el aplausómetro de popularidad como las otras tres bandas que hoy compartimos. Pero si lo ponemos es porque sentimos que Brothers es uno de los discos atmosféricos más logrados de lo que va del año. Escucharlo es como enchufarse a un cargador de baterías o iniciar viaje energético lleno de humo y bruma de otros tiempos. Y es sin dudas el disco que va a poner canciones como Everlasting Light en todos los festivales que se te ocurran.



Factory - Band Of Horses

Muy probable que Infinite Arms no sea un disco de entrada a Band of Horses y que para entender de qué se trata esta banda haya que hacer el recorrido cronológico. Eso es entrar por la puerta principal, Everything All The Time, pasar directo a la habitación con Cease To Begin y cuando ya estés cómodo con su indiefolk hiper sensible recién instalarte en el sillón con Infinite Arms. Que empieza así de triste
con Factory, un historia/confesión bien narrada como para advertirnos de qué la va. Más folk que indie, pero un folk personal y a su manera experimental.



De uno de los discos más esperados del año extraemos esta historia de fantasmas desengañados que rondan las calles de Brooklyn. High Violet es un gran disco en el que se pelean canciones con el sonido clásico del grupo y otras con un groove más juguetón, sin perder nunca el tono grave que aporta Matt Berninger. Anyone´s Ghost nos lleva, con su bajo presente, a las tonalidades oscuras del primer The Cure pero es sólo una sensación que nos abandona pronto, para dejar paso a un sonido muy personal
que The National logró consolidar con sólo unos pocos discos.

Escuchar aquí (de paso está el disco entero en streaming)

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