Vivo: Yo la tengo en La Trastienda


Yo la tengo tocó en La Trastienda (San Telmo), un apartado alta fidelidad de los shows indoor del Pepsi Music 2010. Cuestiones de calendario o de festivales gaseosos tocaron dos noches seguidas dejando una buena cantidad de temas como Sugarcube para la segunda noche. Y aunque a la salida se vio gente llorando con una sonrisa por esta cuestión, lo curioso fue que ellos mismos lo anunciaran friamente "Si quieren escuchar Sugarcube vengan mañana". ¿Temor de no llenar los dos días? Improbable. La ansiedad del siguiente tema en un set list de Ira Kaplan, Georgia Hubley, James McNew es como la de estar atrás de un mostrador en la mejor panadería del barrio esperando tu turno. - ¿Tienen churros con dulce de leche? y Kaplan te dice, "No, hoy no hicimos, quizás mañana". Pero qué importa si te llevaste un rico From The Motel 6.

Y entonces la historia es otra con cada canción. Aquel planteo de para qué usamos la electricidad todos los días nos patea la cara. La electricidad es hermosa y darle solo un velador y una tele parece subvalorarla. Con esta idea zumbando la salida de La Trastienda era el pre embarque de un aeorpuerto que da a la calle. Acentos del mundo buscando un souvenir y unos peruanos que sabían donde esperar cuentan que Ira Kaplan salió tan cargado de estática que al darles la mano les reseteó sus iPhone 4G. Y no parece exagerado, este señor bajito debe haber tocado 8 o 10 Jaguar distintas, una más linda y ruidosa que la otra.
Conclusión 1: si hay tipos Fender y tipos Gibson, soy un tipo Fender.
Dos horas de corriente alterna rociada al aire y aunque esta noche faltaron clásicos no faltó contraste. Yo la tengo va de la introspección más ruidosa al susurro más cándido como si fueran todas bandas distintas. Pensé en la cantidad de estados de ánimo que puede atravesar una persona, y qué bien tocados estuvieron todos.
Conclusión 2: después de ver a Kaplan doblado con la cabeza en los pies en Cherry Chapsick o en More Stars Than There Are In Heaven ya no sé a qué le llaman shoegaze. Pero de algo estoy seguro, no se ve todos los jueves a alguien dándole con el antebrazo a un Kurzweil con wah-wah! sin que nadie salga corriendo. Como dijo un observador en ese lobby babilónico y aunque es un concepto confuso parece un buen epílogo: aprovechemos ahora porque vuelve el grunge.

Ahí van dos estados
From The Motel 6


The Weakest Part

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