¿Vos todo bien?: Matthew Herbert


Más conocido, al menos por mí, como el Dr. Herbert no tenía noticias suyas desde que expusiera su tesis musical Bodily Functions en 2001. Aquel disco era como sacar pasaje lisérgico en la nave de Dennis Quaid en Viaje Insólito (Innerspace). Todos los sonidos de percusión fueron tomados del hijo de Herbert, su latido y todas sus funciones corporales más cirugías oculares laser y máquinas de diálisis se transformaron en los beats que llevaban aquella electrónica down tempo a otro nivel de comprensión. Hoy el doctor prepara su nuevo paper, un tríptico y One One es su primera entrega.

En rigor de verdad no es que Herbert haya estado todo este tiempo encerrado en su laboratorio recibiendo su ración diaria por debajo de la puerta sino que fuimos nosotros quienes le perdimos el rastro. Hasta hoy que llega a nuestras manos la primera entrega de lo que promete como una trilogía de complicada lógica: un disco compuesto solo por sonidos de cerdos, un disco compuesto por sonidos de clubes y bares y este con instrumentos más convencionales. Para One One este académico de Kent (Inglaterra) se quedó sin colaboradores y tuvo aprender entre otras cosas a cantar y tocar varios instrumentos. El resultado es un disco apretadito pero por supuesto interesante tocado íntegramente por él. Y ya que todas las canciones llevan nombres de ciudades hicimos girar el mapamundi y activamos el dedo random que cayó en Leipzig que, cosas de lo aleatorio, es el corte y para este muchacho algo así como todo un hit. En este caso lo encontramos en buena forma, veamos entonces el antes y el después:

Foreign Bodies: Bodily Functions (2001)


Leipzig: One One (2010)

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