Como descubrí: Henry Rollins


Por Ariel Pukacz
Cuenta la leyenda que un ex alumno de mi colegio, se convirtió en instructor de los campamentos que la institución organizaba. Yo era chico y nos llevábamos bien. A pesar de la edad ya escuchábamos Flema, Dead Kennedys, Ramones y todas esas bandas de nene que está terminando el primario y comenzando el secundario y se quiere hacer el malo o hallarse en algún estereotipo.

El campamento más importante era uno que se hacía a fin de año, diez días en Villa Gesell. En la playa se podían ver sus tatuajes, que marcaban un pasado similar a lo que en ese entonces, era nuestro presente. un pasado lleno de punk y hardcore. Uno de los tatuajes era un inmenso sol con un rostro que ocupaba toda su espalda. Recuerdo mirarlo con intriga, la mirada ofendida del sol y los rayos intercalados: rojo-negro-rojo-negro. Nunca nos quiso decir el porqué de ese tatuaje, de donde había sacado la ilustración, que significaba.

Me olvidé y unos dos años después me dirigía luego del colegio a una disquerías que quedaba en una galería por Belgrano. La atendían unos rusos y tenían discos piratas de Guns n Roses, mi debilidad. Mirando la vidriera visualicé aquel sol inmenso estampado en la portada de uno de los discos, me paralicé. Rollins Band, The End of the Silence decía la portada y los ojos de aquel Dios Sol me miraban y perseguían como los de la Mona Lisa. La cosa es que el disco no lo compré, no sé porque, sigo sin saberlo. Pero un tiempo después me hice de otro álbum de este tal grupo “Rollins Band”, el disco era Weight.

Nunca había escuchado algo así. No era rock, no era jazz, no era hardcore, no eran monólogos. Era todo eso junto y re planteado. Era Henry Rollins, el más afamado cantante de Black Flag y una tropa de músicos, pero yo hasta ese entonces no tenía idea del pasado de este muchacho. Sólo tenía aquel disco que escuchaba una y otra vez en mi casa y en el colegio, en mi discman porque todavía el iPod no existía, (Aunque a decir verdad, ahora existe y tampoco tengo uno).

Conocí Fugazi y todo cambió, como ya he hablado en otra nota pero ¿por qué menciono al cuarteto de DC? ¿Por ser un reiterativo insportable? No. Porque Henry Rollins se llama Henry Garfield y nació y vivió en Washington DC. En su adolescencia se hizo amigo de Ian Mackaye, cantante de Fugazi, cuando este comenzaba con una de sus primeras bandas como bajista Teen Idles. Henry Rollins no se quedó atrás y cuando no estaban trabajando en Haggen Dasz, se dedicaban a cantar cada uno en una banda: Mackaye en Minor Threat y Henry Garfield en State Of Alert.

Para ese entonces Black Flag, la banda más importante de la Costa Oeste ya había plantado varios eps y no paraba de despedir cantantes. En una visita del grupo a DC, Henry se animó y tomó el puesto. Dez Cadena siguió insistiendo en la banda como segundo guitarrista. Así es como Henry Garfield pasa a llamarse Henry Rollins y se muda a California. Henry Rollins fue el cantante definitivo que la irregular banda hardcore necesitaba. Fue el único vocalista que grabó LPs con el grupo, de hecho todos: La opera prima Damaged, el oscuro My War, la parte no instrumental del Family Man, el rocanrolero Slip It In, el neutro Loose Nut y el pretencioso In My Head por mencionar solamente el material de estudio de Larga Duración.

Después de separar esta banda Rollins se mandó como solista, grabó un disco y luego formó Rollins Band con la que lanzó casi diez discos, giró por todo el mundo (incluyendo Argentina), tuvo fama y también se tornó un personaje “de culto”, condujo programas de MTV, actuó en películas de David Lynch (Lost Highway) entre otras. Sus presentaciones se caracterizaban por Rollins, vestido con nada más que unos shorts, gritando y agachándose hasta casi apoyar su culo en el suelo, las venas de su cuello a punto de estallar y su cuerpo sudando de a chorros. Aquel sol no sólo fue la tapa de uno de sus discos más famosos sino que también lo inmortalizó en su espalda en tamaño super grande junto a sus otros cientos de tatuajes.

Henry Rollins es un artista multidisciplinario, ha escrito docenas de libros de poemas y crónicas de sus viajes. Ha editado gran cantidad de dvds con sus shows de stand up (sí, así como leen) y ha colaborado con muchas bandas, por mencionar una: Hard-Ons, legendario grupo australiano de punk que tuvo una descatalogada edición de un grandes exitos gracias a Boom Boom Kid y sus Ugly Records e hizo un monologo en el primer disco solista de Les Claypool, bajista de Primus. También tuvo apariciones en Jackass y tuvo su propio programa de radio. Ahora conduce un programa de tele llamado The Henry Rollins Show en el que mecha monólogos, entrevistas a diversos artistas como Oliver Stone, Werner Herzog, Chuck D u Ozzy Osbourne. El programa contaba con presentaciones en vivo de grupos como The Mars Volta, Manu Chao o Dinosaur Jr.

Este muchacho no lanza un disco hace casi diez años pero siguió parodiándose a si mismo y viviendo de la leyenda que un día supo ser, como muchos otros, pero yo elijo seguir creyéndole.

PD: En un viaje hace dos años conseguí finalmente aquel disco The End of Silence.

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