Una tarde en la Bond Street.


Qué linda sensación volver entrar a la Bond después de tantos años. No quiero ponerme viejazo mal, pero es inevitable. Tanto tiempo perdido ahí: música, chicas con tacos raros, zumbidos de tatuadores. A esa linda sensación, la siguió otra. Visceral. Hoy me tengo que llevar un disco de acá, dije. Y no solo eso, quiero que me lo vendan, nada de agarrar y chau. Quiero charla, conocimiento, Entre tanto año de comprar en maxikioscos musicales perdimos el arte de charlar con el disquero, de estar en sus manos e irnos con la bolsita con un disco y bastante de intriga.

Primero probé con Thor, una disquería clásica pero con olor a metal clásico. No tengo nada contra el género pero percibí por la mirada torva del muchacho que no íbamos a pegar onda, no se, que todo se iba a traducir en algo transaccional, salvo que le hable de Ronnie James Dio. Seguí adelante y me crucé con otra que no conocía llamada Anthology. Chiquita, atendida por su dueño. Con un equilibrio justo de rock internacional, indie nacional y música para coleccionista, rara. Con la mira puesta en lo nacional, la charla/venta estuvo buena, y la elección recayó naturalmente (por el tipo de charla que tuvimos) en el nuevo disco de Les Mentettes con su formato Orchestra.

Pero lo mejor vino después. Aproveché la duración del pago con tarjeta de débito para preguntarle sobre cómo era llevar hoy en día una disquería. Esperando oir un mar de lamentos, el tipo ni se mosqueó. Dijo que mal les va a las grandes cadenas, las que nunca pusieron el foco en cliente. Que la suya era una boutique, una librería, un lugar donde mucha gente ha formado su gusto musical gracias a las recomendaciones. Y que siguen yendo en busca de eso. Entonces nombró la frase marketinera: - Yo los llamo discos con nombre y apellido. Cada vez que me llega material nuevo, ya sé a quién le va gustar. Listo, garpó la visita. Firmé el ticket y pensé que no todo está perdido amigos. Sí, en la Bond hay dos disquerías contra casi todas casas de tatuajes, pero no importa. Mientras hay gigas y gigas y gigas de música free para perdernos, todavía tenemos paladines que están esperándonos pacientes a que recurramos a ellos y que nos digan: - Santiago, ponele oído a este disco, no te vas a arrepentir, y la canción que más te va a gustar es Got No Money.

En este disco Les Mentettes ampliaron su sonido con la inclusión de una orquesta de cuerdas, pero lejos de sonar atildados y pomposos como esos experimentos de banda de rock + orquesta a la que le pagan para tocar, la fusión es natural, a todos les gusta la música que tocan. Y de tan amigos que son, en Got No Money se unen para cantarle a la despreocupación y el vivir hoy, porque en la vida todo se resuelve con un La la la.

Got No Money - Les Mentettes Orchestra by Amo Descubrir Canciones

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Comentarios

  1. Comparto la elección de esa canción, es mi favorita del disco!

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