Top of the world, por Ivan Dessau.


A mi generación algo le pasa. Y es que no le pasa nada.
El alto precio de perder los sueños y ganar cinismo. Somos unos cínicos, reconozcámoslo. Siempre me llamó la atención esta palabra, aún antes de entender su significado. Me gustaba su sonido. Y hoy, paradojas del destino, es la que elijo como compañera en mi actitud hacia la vida. Alguna vez leí: “Cínico: ser despreciable que ve las cosas como son y no como deberían ser”.

Lo de despreciable suena gratuito, y lo otro, a alguien con un pensamiento bastante racional. O quizá este mismo razonamiento también sea cínico. Desde mi punto de vista el cinismo está ligado a un simple mecanismo de defensa. La mayoría de los cínicos somos personas bastante sensibles, a los que la vida nos dio un par de bofetones que nos hicieron soltar de las manos eso que tan agarrado llevábamos. No importa qué. Lo importante es que no lo queríamos perder. Pero el río se lo llevó y así estamos, sobreviviendo a duras penas, o quizá viviendo bien, pero con las horas bajando en nuestros ojos. Teníamos al Che en la pared y hoy vendemos productos. Queríamos ser solidarios y hoy gruñimos si no funciona un free download. Queríamos amor libre y hoy controlamos el facebook de nuestra novia. El cinismo es así, una lava que arrasa con todo. Por algo hay tanta ceniza volcánica en el aire. Pero basta de cobardía, voy a dejar de hablar de “nosotros” para pasar a hablar de “mí”. Porque el cinismo ya es parte de mi vida, pero se está convirtiendo en un tumor que quiero extirpar. A veces me veo y me da verguenza. Y recién ahora me doy cuenta, al escribirlo. A ver, a ver…recetas contra el cinismo. ¿Cómo escapamos de esta fuerza tan poderosa, de este Mr Hyde que se activa ante el más mínimo gesto de ternura? Qué cursi sos! Busquemos las cosas lindas… puaj!!! das verguenza, flaco!!… volvamos a poner discos en el equipo… uy, dale, poné The Carpenters!… juntémonos más en persona y menos en el muro de los lamentos de facebook... siii, con mariposas y florcitas!!… hagamos un viaje por Latinoamérica… eso sólo le queda bien a Manu Chao….digámosle a mamá que la queremos… bueno, suficiente.

¿Y si lo compartimos con amigos en ese último refugio llamado música?

Y bué. Algo es algo.

Comentarios

  1. Pues la chupeta de STOYN esta perfectamente sincronizada con tu post. Yo pensé que era la única en notar este estado voluntario de contradicción. Pero supongo que ahora seré cinica con mas confianza. Gracias.

    (la canción de The carpenters es otra prueba de cinismo? )

    guao, inteligente.

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  2. Que difícil es querer ser solidario sin parecer que solo es pose y qué difícil es querer ser realista sin parecer un pesimista.

    Un abrazo!!!!

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  3. Queramos o no lo de afuera nos afecta nos ha hecho desconfiar hasta de nuestra propia sombra... nos dejamos llevar ya por la masa colectiva.
    Buen post. Saludos desde México!!

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