Un fin de semana en el cercano Este


Por Nicolás Diodovich
Cuenta la leyenda, así como si se tratara de un viejo mito que muchos desconocen, que a 160 kilómetros de Buenos Aires una vez por año sucede un evento que quizás sería de lo más común en Texas pero que acá resulta por lo menos raro. Y digo ¨cuenta la leyenda¨ porque no hay mucha información de este evento ni en diarios ni en revistas ni en la televisión, sino que quienes llegamos a conocerlo lo hacemos porque algún amigo o pariente nos contó de su existencia. Con mis amigos, como si fuésemos una suerte de cazadores de mitos, decidimos viajar para comprobarlo.

Salimos el sábado a la mañana. Como todo viaje empezó buscando en el mapa ( o en Google según los tiempos modernos ) ¨cómo llegar a San Pedro?. Manejamos los 160 kilómetros y llegamos al mediodía. Ya en la entrada de la ciudad empezamos a notar un clima festivo, algo estaba pasando y un señor vestido como cowboy que salía de una panadería andando en bicicleta nos dio una pista. Dejamos nuestras cosas en el hotel y caminamos las 7 cuadras que nos separaban del lugar del evento al que habíamos ido a ver.

El Festival de Música Country de San Pedro ( sí, música country ) no es algo nuevo, ni que empezó hace uno o dos años. Este fin de semana llevó a cabo su edición número 9 y por lo que estuvimos indagando fue una de las veces que más gente congregó.

La cosa es así, hay un escenario en un predio gigante, hay puestitos de chorizos y vacío, hay una suerte de feria artesanal y hay mucha gente vestida con botas de cuero, sombreros de vaquero, camisas escocesas o en su defecto con flecos de gamuza y un gran números de bandas tocando música country que pasan por ese escenario. Bandas nacionales e internacionales. Bandas que agradecen al público y a las que se ve emocionada por la recepción que allí tiene su música. Pero hay algo más que para mí y mis amigos hizo que el viaje sumara 5 puntos extra: gran parte del público asiste al festival en moto, y recorrer el estacionamiento mirando con la boca abierta todos los modelos de Harley Davidson que había estacionadas fue una de nuestras actividades preferidas durante los dos días del festival y digo ¨una¨ de nuestras actividades preferidas porque el litro de cerveza costaba sólo $12.

El clima es de lo más familiar. Amigos, padres, abuelos, todos van ahí a disfrutar de un buen momento y lo logran, algunos muy compenetrados con la historia del country, lucen un vestuario que parece salido de una película de Clint Eastwood y bailan en grupo siguiendo unos pasitos muy complicados. Entre ellos hay quienes hasta hacen flamear banderas de la Confederación Norteamericana pero que cuando empiezan a tener un poco de hambre van y se compran un chori.

A medida que avanza la tarde la mayoría de la gente se pone en pedo, pero un pedo lindo, uno de esos pedos que lo que logran es que quieras más a todo el mundo y que hasta hacen que te animes a sacar a bailar a alguien mientras desde los parlantes se escucha una balada al estilo texano.

Mientras más tiempo pasás ahí más te preguntas a quien se la habrá ocurrido hacer un festival de música country. Por qué? Por qué en San Pedro?. Se lo preguntamos a un par de sanpedrenses y no nos lo supieron responder así que con mis amigos arriesgamos 2 posibles teorías:

A- Algún intendente de San Pedro fanático de la música country quería traer a su banda preferida para el casamiento de la hija pero como no la quería pagar el organizó el festival e hizo que lo pague la comuna.
B- Alguien pidió un conteiner de zapatos. Por error le llegaron sombreros de cowboy y pensó que un festival de música country era una buena excusa para poder deshacerse de ellos.


Es tan entretenido todo lo que pasa alrededor del festival que uno en lo último que termina pensando es en la música que está sonando. Hay muchas bandas que hacen covers de temas que escuchamos en cientos de películas. Credence, Bob Dylan, las Dixie Chicks, a su manera todos estuvieron ahí. Hay otras bandas que tienen sus propios temas y que suenan muy bien. Hay bandas improvisadas pero como los ánimos son tan amistosos se los alienta para que no dobleguen en sus esfuerzos por hacer crecer la movida country y hubo también géneros invitados como el rockabilly que desplegó sus jopos y su ritmo sobre el escenario.

Las bandas que a mí y a mis amigos nos gustaron fueron:

Los Hijos de Dylan




http://www.myspace.com/loshijosdedylan


Los Huckleberrys




http://www.myspace.com/loshuckleberrys


Hot Pickin Brothers



http://www.hpbcountry.com.ar


Una vez que llevás 24 horas ahí y, claro, si no estas acostumbrado a este tipo de música es probable que ya el domingo siendo las 3 de la tarde sientas que tu espíritu country llegó a su fin, te saques el sombrero que compraste como un buen turista que sos por $40 pesos y decidas volver a tu casa, pero eso si, pensando en que no estaría nada mal volver a tirar unos pasitos el próximo año.

Y el sitio del festival es
http://www.country2.com

Nicolás, aparte de ser un entusiasta visitante de festivales raros, tiene un proyecto hecho blog que te va a inspirar cosas lindas, no como el nuestro que a veces se pone un poco deforme. Va acá el link. Salud!

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