24 de marzo


Por Nicolás Camiña

Entre el empalagoso mes de los enamorados y un abril que según el hemisferio le canta a la incipiente primavera o al ocre otoñal, está el mes en cuestión. Un mes que le dedica un Día a la Mujer, y otro día entero a tomar cerveza. Extraño mes, todo lo que trae. Y una semana antes de irse, nos deja un llamado de atención, una advertencia: no olvidar.

"Dulce memoria, no te alejes, quédate a mi lado. Ven, acuéstate conmigo, mas no te duermas, vela mis sueños para que al despertar estén tus marcas en mis sábanas. Si algún día decides partir, pintaré las paredes de mi cuarto, para verte en cada parpadeo, para sentirte en cada respiración. No como una condena del pasado. No como cadena. Sí como marcas de lo vivido, de lo reído llorado sufrido".

Y es así que, en este marzo que se va, una del más argentino de los españoles, por la más tanguera de las argentinas.

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