Color esperanza


Bajar un tono la voz. Pausar el ritmo. Contar historias con más gravedad. Si eso mismo nos pasa a nosotros por qué quejarnos cuando una banda decide madurar. Los venezolanos de La Vida Bohéme son viejos conocidos de la casa. Aparecieron como una explosión multicolor con su primer disco Nuestra y luego de estar casi tres años ganando gran aceptación en el continente dan un paso seguro y contagioso. Hornos de Cal es una de las muchas buenas canciones de Será. Tiene algo de Catupecu Machu, ese groove que galopa y motiva, esa sensación de que va a volar por el aire pero está todo ok. La confirmación de una banda que puede marcar el sonido del continente. Será cosa de seguirles el ritmo.

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