Homenajes


Esta semana encontré dos buenos textos procastinando en modo música. Por un lado el libro de Joselo que ya les comenté en el posteo anterior, y por otro un lindo artículo que el amigo y ex colaborador de esta casa, Ariel Pukacz, escribió en su blog de infobae. El tema en común: los covers. Varias veces hemos hablando de ellos en Amo y son parte importante de nuestra recomendación melómana. Pero hay dos maneras de verlos. En modo banda horrible de covers que no se le cae una puta buena melodía y en modo bandas que lo hacen por amor o retribución.

Ambos textos apuntan a una tercera variable: Joselo dedica uno de sus artículos a hablar de ellos como un bálsamo en los ensayos del grupo, un momento donde todos se ponen de acuerdo y se entregan al disfrute luego de discutir sobre sus propios temas. Cita además una excelente frase de Charly Garcia: “Es muy importante saber tocar canciones para hacer canciones. Los grupos que sólo tocan sus canciones no saben tocar otras canciones. Y generalmente sus temas son horribles: están mal hechos. Hay cosas que son 2 + 2: 4”. La teoría de que una banda encuentra su identidad sonora con los covers es tal cual y lejos de verse como algo negativo potencia la calidad (y variedad) a la hora de interpretar canciones propias. Este pensamiento se encadena con el artículo de Ariel. El título está buenísmo, El dialogo secreto en la historia del rock and roll, y no habla directamente sobre covers pero sí sobre las conexiones que la inspiración teje entre las canciones. Un arreglo por acá, una frase por allá, y así se conectan un montón de grandes melodías desde los comienzos del rock hasta hoy. Una obviedad? Puede ser, pero el tono celebratorio y no recriminatorio es lo que realmente garpa.

 Toda esta historia cierra bien con último disco de Utopians, Vándalo. Leyendo otra nota (sí, la procastinación sigue) Barbie Recanati habla de la fuerte influencia del disco Stories from the city, Stories from the sea de Pj Harvey tuvo en la grabación del disco. Basta sólo la inspiración?
Se nota que detrás eso hay mucho rasgueo en la habitación y muchas horas de ensayo tocando las canciones de la gran PJ y el resultado está muy bueno en Algo Mejor. Un comienzo que te conecta directamente con las calles americanas donde se sacó la foto del arte de tapa. Y si está hecho a propósito, aplausos por ahí. El diálogo fluye bien clarito.

 

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