Las películas y las historias de algunas tías lejanas están llenas de casas con fantasmas. Espíritus que nos mortifican por pasados que no tuvimos o nos completan soledades. Pero también hay casas con discos, con espíritus que acuatizan sonidos que sí tuvimos. Da Pawn grabó este EP en una de esas casas, en Quito y parece que había fantasmas sonidistas. ADC le da la bienvenida a Felipe Andrade y esta es su primera colaboración desde Ecuador. El Peón tiene el tempo pensativo de la reflexión comandada por un extraño mood the blues con punteo jazzero. Estemos tranquilos parece ser el mensaje, si bajamos el ritmo cardíaco sobreviviremos a todo y da la sensación que Da Pawn podría haber cantado esta canción en esa casa abierta o en la punta de un cerro yendo y viniendo con las derivaciones del viento. En la música que tiene madera siempre puede haber fuego, como en este EP al aire libre con ecos de una Pequeña Orquesta Reincidentes.



Sunubedesonido

Muy pocas veces les damos crédito a los amigos cancioneros. Esos confidentes (cada vez más escasos) expertos en la charla melómana. Mucho mejores si son amigos viajeros que nos abren la puerta a sonidos que, por más haya internet, nos quedan a miles de kilómetros de nuestros oídos.
Nico Ferrario es uno de ellos. Ya se dio una vuelta por un parque en San Pablo mostrando a Criolo,
y ahora ante una simple pregunta de qué se estaba escuchando en Brasil nos mandó una jugosa selección de links. Tenemos para jugar un rato largo pero vamos a empezar con Tulipa Ruiz. Oriunda de Santos nos canta É, un momento tropipsicodélico que recuerda a Regina Spektor cuando decide bailar alrededor de su piano. Música con onomatopeyas para disfrutar mientras dibujás en un lienzo totalmente blanco lo que te salga.

Mais de Tulipa

Bajar un tono la voz. Pausar el ritmo. Contar historias con más gravedad. Si eso mismo nos pasa a nosotros por qué quejarnos cuando una banda decide madurar. Los venezolanos de La Vida Bohéme son viejos conocidos de la casa. Aparecieron como una explosión multicolor con su primer disco Nuestra y luego de estar casi tres años ganando gran aceptación en el continente dan un paso seguro y contagioso. Hornos de Cal es una de las muchas buenas canciones de Será. Tiene algo de Catupecu Machu, ese groove que galopa y motiva, esa sensación de que va a volar por el aire pero está todo ok. La confirmación de una banda que puede marcar el sonido del continente. Será cosa de seguirles el ritmo.


Así la arrogancia no es defecto, cuando es sincera y no oculta sus derrotas. Las canciones de Viva Elástico parecen escritas a la madrugada. Todas. Cuando ya está, ella ya se fue y no queda más por hacer que escribir una canción sabiendo que fue bueno mientras duró. De paso cruzan todo el rock como si lo hubiesen inventado ellos. Dark de este lado y la segunda vez que nombramos a Don Cornelio en menos de diez días, Soda Stereo y Gran Bretaña. Vuelve la canción entera. Un desgarro pop, la mezcla justa de melancolía y sufrimiento mirando el techo sobre una melodía perfecta. A su manera lloran historias de Agua, sal y fiebre, para abrir más que para lamentar. Las heridas abiertas cicatrizan con cantarlas. VE da un paso más allá de la observación cotidiana pinchando todo con su propia percepción. Recién descubrimos este disco, estoy contento, lo quiero tener.

 

 Imposible quedarse con una sola.

Bajá el disco

Qué buena manera de pegarte un cross en la mandibula que tienen los Massacre. Esa es una frase antes de explotar todo por el aire. Excelente inspiración para definir a la potente banda uruguaya,  
Los Oxford. En la onda naftera de Supersivo, te prenden desde el segundo uno. Adelanto de su próximo disco Abierto, no escatiman ningún recurso de la enciclopedia del rock clásico y hasta se permiten un atajo volador muy Stone Roses para volver y seguir dejando marcas en el asfalto. Chevette. Todo dicho.
 

Tazas de té chino fue la primera letra que me avisó que la música abría espacios irregulares y multiplicaba los sentidos con palabras. La poesía era desde ese momento un instrumento tan principal como cualquier guitarra. Quizás sin tener mucho que ver entre sí, Paja Dorada me hizo sentir como aquella primera vez. Los dos EPs de Paula y Los Besos (como dos lados de 4 canciones cada uno) dan ganas de leer e imaginar. Paja Dorada dice "la línea de tu risa es una línea directa al infinito" después de ponernos hot. La música se desarticula natural y la voz de Paula camina siempre al borde del precipicio. Siempre parece que está por desafinar pero nunca es eso. En ella está todo bien, esa tensión la generamos nosotros mismos al escucharla y nos lleva hasta el siguiente compás completamente atentos. Capturados. Si el mundo fuese más breve y los conciertos duraran cuatro canciones estás llenarían plazas enteras por 10 minutos.

 
Más Paula y Los Besos

Andar en bicicleta se ha transformado en un símbolo. Más allá de la comodidad y la práctica de un ejercicio que le hace bien al cuerpo, es una forma de desafiar a la ciudad. De no resignarse a vivirla de una sola forma. “Ir en bicicleta por la ciudad es como navegar por la vías neuronales colectivas de una especie enorme de mente global”, dice David Byrne. Sentir libertad. Observar la calle desde otra perspectiva. Sonreírle en la cara a las bocinas alteradas. Aclaro que no ando en bicicleta, pero camino y me siento recorriendo con la misma intención curiosa el cemento. Esta pequeña reflexión viene a cuento del video de esta movediza canción de los Mecánico, chilenos, pero que pueden haber nacido en cualquier punto del mundo que adoren a los ochentas. Nunca pensé cuál es la mejor música que se puede escuchar andando en bici, pero esta es la que elijo para acompañarlos mientras los miro desde la vereda.

Mecanizate

Hacía mucho tiempo que no explorábamos una nueva sección. De hecho ya casi no tenemos secciones como antes, pero no está demás seguir intentando renovar el contenido que les ofrecemos más allá de la canción. Nos "inspiramos" en una sección de un blog que nos gusta mucho y que muestra cómo llevan su día a día los trabajadores independientes. De ahí nos pareció buena idea preguntarles a músicos o melómanos, cómo disfrutan de las canciones. Le tocamos la puerta en esta entrega a Marcelo Ezquiaga, miembro de la trova folk pop argentina y exquisito productor de algunos discos que nos gustan mucho. Acá va su nota. Sentate y disfruta de la música a media luz.

Por Jorge Durán/@cyanuro 

¿Recuerdan la emoción que de chicos nos daba saber que, al despertar, nuestros regalos de navidad estarían ahí? ¿O de esas ganas de brincar que irremediablemente sentimos al ver un montón de hojas secas? Una emoción ingenua, una alegría sin prejuicios. Eso es la música de Little Jesus. ¿Tropipop, tropifunk o rock tropicoso? La verdad, no sabría definirlos, pero si de algo estoy seguro es que las líricas de las canciones no están compuestas por Santiago el líder de la banda, sino por su niño interior. Azul, es una canción llena de elementos naïf y una invitación a no creernos tanto el papel de adulto que asoma cada vez que ponemos un pie en la calle.

“Recuerda, los niños son fuertes, flexibles, están diseñados para sobrevivir, cuando se caen, tienden a rebotar”. 


Con perdón del título personal puedo seguir diciendo, qué lindo es ver laburar una guitarra. Si es de madera a veces mejor, más energía primaria. Una abuela muere y nadie más usa un telar, sólo te queda visitar una cooperativa o enganchar el canal Encuentro. Hitoploxus teje a lo loco con sus cuerdas de nylon y Bandcamp es el canal Encuentro.